Colegas participa en la jornada LGBTfobia de la UC3M

El pasado martes 15 de noviembre, tuvo lugar en la Universidad Carlos III de Madrid la jornada SOSLGBTfobia, en la cual participaron miembros de diferentes colectivos LGBT de procedencia internacional. Más de 30 personas se reunieron en la Sala Multimedia del edificio Ortega y Gasset para participar en esta actividad.

La presentación de la charla corrió a cargo de Francisco Ramírez Martín, director del Observatorio Español contra la LGTBfobia y presidente de la Confederación Colegas. Él mismo estableció la urgente necesidad de denuncia ante cualquier actitud de discriminación y delitos de odio en lo referido a la orientación sexual de la persona. “A pesar de que la sociedad se ha ido flexibilizando con respecto a las posturas homosexuales, aún queda mucho camino por recorrer y mucho que aprender para realmente conseguir la igualdad”, comentó Ramírez.

A continuación, llegó el turno de José Pérez, activista LGBT venezolano. Después de tres años en España, comentó las diferencias que él veía con respecto a su país natal. También hizo un recorrido por el marco jurídico sudamericano diferenciando la manera en la que se juzga a las personas por su orientación sexual. Y es que, por ejemplo, en Brasil, país en el cual se dan más casos de homofobia (aproximadamente 27 al día), mientras que la esperanza de vida para un heterosexual es de 73 años, para un transexual es de 32, es decir, menos de la mitad, un dato, cuanto menos, sorprendente e injusto. Tal y como dijo, “en estos países, valientes son los que admiten su homosexualidad”. Una de las técnicas más utilizadas como “cura” para lo que ellos consideran “una enfermedad” es la violación, lo cual afecta, principalmente a las mujeres y es que, a pesar de que “es la Iglesia quien condena, es la cultura quien los mata”, afirmó el venezolano.

El segundo en contar su experiencia fue Miguel Edu, un guineano de 32 años, refugiado en España, pendiente de asilo por orientación sexual y presidente de Gays Africains Emigration. Durante 20 minutos contó todo lo que tuvo que vivir hasta llegar a este país, y una vez aquí, todo lo que ha tenido que pasar. Sin embargo, a pesar de que casi pierde la vida cuando su familia y amigos se enteraron de que era homosexual, admite que, para él, “ser africano es un honor”. En este momento, la sala permaneció en silencio, pendiente de lo que contaba ya que, cuanto menos, parecía sacado de una película de terror. Lo echaron del trabajo, perdió a su pareja, no le dejan tocar su propio dinero en el banco, sufrió palizas y por último tuvo que dejarlo todo y venirse a España. “Lo he pasado mal en mi país, pero también aquí, en España, un Estado de Derecho”.

El último en tomar la palabra, fue Nicolás Nitido, italiano. Según este, en Italia, “hay mecanismos que te ayudan a salir del armario. Sin embargo, a la gran mayoría le da mucha vergüenza, ya que no está bien visto por la sociedad”.

Desde diferentes perspectivas internacionales, los asistentes pudieron conocer la realidad de muchos ciudadanos, los cuales tienen que vivir escondidos y al mismo tiempo, sufren las consecuencias de una sociedad injusta que castiga y juzga en función al sexo de la persona con la eligen compartir su vida.