Que nadie se lleve a engaño por la angustia que destila el título (Nacidas para sufrir). El director de la película, Miguel Albaladejo, y las protagonistas, Petra Martínez y Adriana Ozores, piden a la prensa que dejen bien claro en sus reportajes que la película es una comedia. «Os habéis reído, ¿verdad?», comentó Petra Martínez a los reporteros después del pase para la prensa. «Pues ponedlo, ponedlo en los titulares, que si lo ponéis abajo la gente no lo va a leer», bromeó.
Sin ser desternillante, Nacidas para sufrir –que estará presente en la sección Panorama del Festival de Berlín– arranca alguna sonrisa. Y eso que habla de algo tan duro como la soledad y la vejez. La octava película del director de Manolito gafotas (1999) y Volando voy (2006) narra la odisea de una mujer mayor y soltera, Flora (Petra Martínez, la fiel criada de Concha Velasco en la serie Herederos), que no quiere vivir sola y mucho menos hacerlo en una residencia para ancianos. Flora encuentra en su criada Purita (irreconocible de fea Adriana Ozores) su tabla de salvación. Tanto que se casa con ella. ¿Matrimonio de conveniencia? Pues un poco, pero en el fondo ambas se quieren. «Ellas están enamoras, aunque no lo saben», afirman las dos protagonistas.
«Casi todos los matrimonios son por conveniencia. Algunos se casan por dinero, otros por trabajo y otros por la familia», explica, divertida, Petra Martínez. «Si alguien me pregunta si existe el amor puro le diré que sí. El amor puro existe... por interés», concluye.
Albaladejo cuenta con un reparto inundado de mujeres en el que también está Malena Alterio, que da vida a una monja. El cineasta sitúa la historia en un pueblo pequeño de la España profunda. La película tiene notas almodovarianas, pero el director prefiere recurrir a otros nombres consagrados. «Estaba feliz cuando se me ocurrió la idea de escribir este guión porque me di cuenta de que estaba en la tradición de las comedias de humor negro españolas de Azcona y Berlanga», dice el que en su día fue ayudante de dirección en Todos a la cárcel (1933).
Aunque las actrices aseguran que Nacidas para sufrir también podría haber sido una historia masculina, Albaladejo afirma que los hombres son diferentes. «Es difícil encontrar a dos hombres viviendo juntos y que no sean homosexuales», concluye.
elperiodico.com | 12/02/2010 |