| VICTOR ARGELAGUET. PRESIDENTE DE GAYLESPOL |
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23/11/2009-Diario EL PAÍS (Colombia) Autor: Laura Marcela Hincapié S. Víctor Argelaguet, agente de policía de España y fundador de la Asociación de Gays y Lesbianas Policías, Fútbol, sexo y mujeres son los únicos temas que se tocan en la Policía y en el patrullaje de Barcelona, España. Durante seis años Víctor Argelaguet fue protagonista de estas conversaciones. Cuenta que en su imaginación tuvo más novias que cualquiera de sus compañeros. Pero dicen que el armario termina por estallar. En el 2002 decidió enfrentar su homosexualidad en una de las instituciones más machistas. “Salí y dije quién era y ahí murió ese otro personaje”. Su valentía lo llevó a luchar con un delito que lo apuñalaba cada día: la homofobia. Hoy es conocido en España como el valiente agente que fundó hace tres años la Asociación de Gays y Lesbianas Policías, Gaylespol. Antes de llegar a Cali para participar en el Encuentro Internacional contra la Discriminación, que se realizará mañana y el martes, Víctor habló sin tapujos con El País. Hay que tener muchos pantalones para crear una asociación de gays y lesbianas en la Policía, ¿qué lo motivó? Gaylespol surgió de un encuentro de gays y lesbianas policías en una conferencia sobre políticas y estrategias de seguridad en la igualdad de trato y no discriminación. Allí sentí la necesidad de dar un paso adelante y decir basta a la tiranía del silencio que supone estar en el armario. ¿Cómo fue la reacción de la institución y de la comunidad frente a la propuesta? Inicialmente se recibió con rechazo. Se decía que no tenía ninguna relación ser gay con la Policía. Siempre se ha visto con naturalidad el hecho de ser heterosexual, tener una familia, hablar del ser amado y casarse con uniforme de gala. Pero cuando se habla de homosexualidad se dice que se trata de la vida privada y allí se debe mantener. Todavía se hace esta doble lectura ante hechos iguales, lo que demuestra el trabajo que nos queda por hacer. Pero es claro que la Policía suele ser una institución muy machista... La mayoría de policías son hombres y por la cultura machista persistían ciertos tips homofobicos, pero cuando los compañeros salen del armario se cortan de raíz esas actitudes y comentarios hostiles, pues la mayoría se da cuenta de que nada ha cambiado y al contrario mejora el ambiente de trabajo. Aunque he conocido casos de compañeros a los que se les ha sometido a mobbing (acoso) por ser gays. Esto es muy grave, pero quien crea que no debe luchar contra la homofobia y discriminación, mejor que deje la Policía. ¿Qué ha logrado Gaylespol en España? Hemos logrado incorporar la diversidad sexual en planes de formación, contribuir a dar referentes positivos acerca de la pluralidad de orientaciones afectivas y desde hace un año se consiguió la contabilización de los delitos de odio y discriminación. ¿Alguna vez pensó que su orientación sexual le impediría llegar a la Policía? Ingresé a la Policía a los 18 años, en el año 1996, y en ese entonces sí creía que la orientación sexual era incompatible con el trabajo por los comentarios que hacían los compañeros. Era compatible siempre que no se enterasen, pero no porque esté prohibido, sino por el clima hostil que había. ¿Tuvo que crear un personaje para ser aceptado? Sí, el personaje que creas antes de salir del armario, al pretender aparentar que tienes novia o que has estado en otra discoteca cuando en realidad has ido a la de ‘maricones’. ¿Al tener que vivir bajo una máscara, pensó en abandonar el sueño de ser policía? Quería ser policía porque me gustaba mucho el trabajo. Una vez salí del armario no hubo ningún problema. ¿En qué momento dio ese gran paso y cómo fue la reacción de la institución? En el 2002, luego de seis años de estar en la Policía. A partir de allí me empecé a comportar con plena naturalidad e incorporando a mis parejas en cenas de trabajo como podían hacerlo los demás. Para muchos es más fácil seguir fingiendo... Puede parecer un tema menor, pero tener que ocultar a quien quieres es muy triste. ¿En algún momento su autoridad se vio afectada por su orientación sexual? En ningún caso. La profesionalidad de un buen policía no se mide por su orientación sexual. ¿Recuerda una anécdota que lo haya marcado en su lucha contra la discriminación? Al cambiar de comisaría y comentar el destino de donde procedía, el primer comentario que escuche fue: “Ostias, si venís del distrito en donde un sargento ha hecho un club de polis ‘maricones’”. Y lo corregí en el sentido de que no era sargento, era agente, y era yo (risas). ¿En las comisarías los miembros del Gaylespol son cercanos a los demás? De hecho es divertido ver que muchos policías de Barcelona llevan con orgullo el bolígrafo de nuestra Asociación. Sienten simpatía y a menudo nos dicen que cuando el ciudadano se da cuenta, sonríe con complicidad y respeto. En ese sentido, ¿cómo es la relación con la comunidad en la que se desenvuelve? Barcelona, como otras grandes ciudades, tiene barrios gays. En cualquier caso la comunidad no sabe de tu orientación sexual, pues lo único que esperan es que des un servicio profesional. Más bien el problema es que a menudo se presupone que eres heterosexual y te preguntan si tienes novia. ¿Cómo se viven esos tiempos libres en la institución, por ejemplo cuándo están en las duchas? En la policía y especialmente en el patrullaje se suele hablar de fútbol, sexo y pareja. Mis compañeros ya me conocen, incluso saben el tipo de hombres que me gustan tal y como yo conozco los gustos de ellos. Y en las duchas no hay ningún problema, caiga o no el jabón al suelo. Bromas y risas son buenas en ambientes de trabajo, siempre que no esté presente el público. En pocas palabras "Actualmente, ya somos 85 los españoles implicados en las actividades de formación y promoción que le dan una gran visibilidad a la Asociación de Gays y Lesbianas Policías, Gaylespol, que se creó en el año 2006". "El ser homosexual no es transcendental en el trabajo, pues la profesionalidad de alguien depende es de su dedicación, actitud y compromiso con su profesión”. Víctor Argelaguet. 24/11/2009-Diario El Tiempo (Colombia) Autor: José Alberto Mojicar Cuando ingresó a la policía, a los 18 años, Víctor Argelaguet creyó que su orientación sexual y afectiva sería incompatible con su trabajo: un hombre gay dentro de una institución machista, e incluso homofóbica. Sin embargo, le emocionaba la idea de ayudar a los demás, y se enroló. Durante los primeros años ocultó que era homosexual, mientras escuchaba las mofas de sus compañeros al referirse a los "putos y maricones". Un día comprendió que si su labor consistía en hacer cumplir la ley, estaba limitando su libertad. No sólo salió del clóset sino que inició una cruzada para ayudar a otros a enfrentar su sexualidad. Argelaguet, de 33 años y oficial de la Policía de Barcelona, es el presidente de la Asociación de Policías Gays y Lesbianas de España y fundador de la European Gay Police Asociation. Es, también, uno de los invitados al 'Primer encuentro internacional de experiencias exitosas contra la discriminación', que la Defensoría del Pueblo del Valle lleva a cabo en Cali y que culmina hoy. ¿Por qué salió del clóset? Cuando tenía 20 años me fui a vivir a Holanda. Allá conocí a otros policías gays, que vivían normalmente. Cuando regresé, un año más tarde, tomé la decisión. ¿Cómo reaccionaron sus compañeros y superiores? Perfectamente. Era más el temor que tenía a los prejuicios. No pasó nada. ¿Y su familia? Mi familia siempre ha sentido orgullo de lo que soy. Cuando empecé a salir en los medios la gente se les acercaba a mis padres y les decían: qué desgracia lo de vuestro hijo. Muchos padres aún temen que su hijo sea homosexual. ¿Cómo nació la asociación que preside? No había relaciones entre la Policía y el colectivo. Había mucho desconocimiento sobre la diversidad. Poco a poco se fueron sumando más policías que salieron del armario. Hoy somos 75. ¿Cuáles han sido los resultados de su gestión? La Policía en España no contaba los delitos de odio por orientación sexual, y ahora lo hace. Los policías han logrado comprender que hay una diversidad sexual a la que deben proteger. Hoy, cualquier asomo de discriminación o maltrato puede significar el fin de la carrera policial. ¿Hay muchos gays en la Policía? No creo que haya más que en la televisión o en el cine, e incluso en tu periódico. Pero indudablemente hay muchos policías que siguen ocultando su verdadera identidad. Se dice que los gays somos el 10 por ciento de la población. ¿Qué le falta hacer? El discurso es que ser homosexual debe ser un asunto privado, mientras ser heterosexual es parte de la vida pública. Hay mucha hipocresía. Hay que hacer entender que ser homosexual trasciende del tema sexual a una orientación afectiva. ¿A qué vino a Colombia? A contar cómo se ha vivido el hecho de naturalizar la actividad homosexual dentro de la Policía y cómo se han establecido buenas relaciones, para que los colegas de Colombia den este paso. |
Víctor Argelaguet, agente de policía de España y fundador de la Asociación de Gays y Lesbianas Policías,
¿Qué ha logrado Gaylespol en España? 




