| EDUARDO MENDICUTTI: ESCRITOR GAY |
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FUENTE: Diario de Córdoba
AUTORA: Pilar Cobos
EDAD 62 AÑOS. LUGAR DE NACIMIENTO SAN LUCAR DE BARRAMEDA (CADIZ). FORMACION LICENCIADO EN PERIODISMO. OCUPACION ACTUAL ESCRITOR Y DIRECTOR DE PUBLICACIONES DE TECNIBERIA. El escritor gaditano, vecino de Madrid, Eduardo Mendicutti se encontró ayer con los lectores cordobeses en una cita del ciclo Letras capitales. A sus 62 años, Mendicutti habla de la evolución de la literatura, asegura que el de las mujeres es uno de los colectivos con más necesidad de alzar la voz y explica que vuelven los prejuicios sobre los libros protagonizados por gays. --Llegó a Córdoba a encontrarse con los lectores, ¿qué trató con ellos? --Uno, cuando va a hablar con los lectores, siempre tiene en cuenta algo que parece una perogrullada, pero es fundamental y es que es gente que disfruta con la lectura. Si te han leído tienen el interés de compartir contigo impresiones y, si no, te dan la oportunidad de que les seduzcas. Leer es volver a escribir lo que el autor ha escrito. Les pedí una oportunidad. --Sorprende saber que su primera novela, ´Tatuaje´, con la que ganó el premio Sésamo, permanece inédita. ¿Tiene ganas de que se pueda adquirir en las librerías? --Con esa novela tengo una relación peculiar. Estoy muy contento, porque es la primera que escribí y recibió un premio literario de los de antes, en esos premios no se miraba la comercialidad y tenían un jurado muy exigente. Pero lo pasé fatal cuando la censura dijo que no se podía publicar, porque casi había tenido al niño en los brazos. Es un libro de cuando tenía 24 años, muy deudor de la corriente de entonces y me da apuro salir al encuentro de los lectores con un texto así. Espero que salga dentro de años, cuando alguien considere que para acabar de ver lo que ha escrito Mendicutti conviene que los lectores conozcan esa primera obra divertida. --Su obra es recorrida por personajes homosexuales, algo que parece difícil por los tiempos en los que comenzó a publicar, ¿es hoy más aceptado o siguen existiendo prejuicios? -- Este tipo de novelas ha pasado por distintas etapas. Una primera en la que llamaban mucho la atención y, aunque tenían los prejuicios de la censura, sí encontraba apoyos porque eran desafiantes y novedosas. Luego es como si se hubiese puesto de moda y ya no estuviera de moda. Hoy encuentran menos oportunidades porque vuelven un poco los prejuicios, a veces comerciales, y se piensa que es solo para gays. --¿Son los personajes homosexuales todavía anecdóticos? --Es curioso. Hay autores tanto heterosexuales como homosexuales que sí prefieren que los personajes homosexuales sean anecdóticos. Pero hay escritores que han decidido que la mirada gay sea primordial en la novela y yo me encuentro entre ellos. He escrito, por ejemplo, una novela sobre la Transición española narrada por un gay y también he dado mucha importancia en mis novelas al lenguaje popular andaluz hablado por mariquitas. --¿Ha apreciado evolución en el tratamiento? --Durante muchos años los personajes gays no eran solo esporádicos, sino perversos, degenerados o atormentados por el sentimiento de culpabilidad. Ahora no es así, el gay puede ser comprometido, tolerante, inteligente... Pero hay que tratarlo como a cualquier otro personaje. --¿Qué obra suya recomendaría a una persona joven? --El palomo cojo y quizá también la última, Ganas de hablar . En el primer caso, porque, aunque tiene cierto tono costumbrista, también tiene un acercamiento a lo diferente y acaba siendo un descubrimiento. En el segundo, porque conduce a la solidaridad. Es la historia de una persona que ha salido adelante a pesar del sufrimiento, con el empleo de recursos como la risa. --Su última novela es ´Ganas de hablar´. ¿Qué colectivos son los que más necesitan alzar la voz en estos momentos? --Desde un punto de vista económico, quienes tienen que hablar siempre son los que peor lo pasan. Contar las penalidades es el primer paso y exigir que desaparezcan, el segundo. En el campo de lo social, las mujeres son las que más necesidad tienen de hablar. En comparación con otros colectivos, incluso el de los gays, los gays hombres van por delante de las lesbianas, que están más apagadas. --¿Cómo ve Andalucía? --En algunos aspectos como el sanitario, tiene una atención que no hay en otros sitios; la educación es la asignatura pendiente, pero también me parece que ha sido ejemplar la conciencia que han tenido los más desfavorecidos del derecho que tienen a exigir que se solucione la situación. El sentido del humor y la capacidad incluso de parecer frívolos es un valor, siempre que no suponga dejadez profunda. --¿Trabaja en una nueva novela en estos momentos? --Sí, estoy en la fase de redacción de una nueva novela. Es un regreso al espíritu de El Palomo cojo , como un retorno a todas las raíces después de un largo viaje, y espero que se publique a principios del 2011.
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