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Madrid, a 15 de Junio de 2010
La Confederación Española COLEGAS de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales quiere mostrar su más profundo rechazo ante las terapias "reparadoras" de la homosexualidad que están realizando determinadas clínicas en España, que sólo provocan sufrimiento innecesario además de otros efectos negativos.
Estos días ha salido a la luz a través de medios de comunicación la situación alarmante de la Políclinica del Tibidabo en Barcelona que ofrecía un tratamiento a base de pastillas y terapia para reducir el deseo sexual hacia las personas del mismo sexo, y aumentar el contrario. Sin embargo, en COLEGAS nos llegan noticias de que existen muchas más clínicas y profesionales que utilizan estos métodos coercitivos de la natural orientación sexual. Incluso hablan de terapias aversivas y peligrosas que incluyen electroshocks y sustancias eméticas (que provocan náuseas o vómito) mientras emiten imágenes desnudas de gente del mismo sexo.
El año pasado, la Asociación Americana de Psicología (una resolución con 125 votos a favor y 4 en contra) condenó estas terapias por ineficaces, y por haber gran probabilidad de que estos pacientes sufrieran depresión y tendencias suicidas, declarando además de que no existe ninguna evidencia científica sólida que demuestre que sea posible cambiar la orientación sexual de una persona.
"La homosexualidad como la comunidad científica internacional establece desde hace tiempo no es una enfermedad que pueda "curarse" o "repararse". Sólo una minoría de la comunidad científica se empeña en no aceptar el hecho científico, dejándose llevar más por sus creencias religiosas que por la ciencia objetiva de las demostraciones. Y este tipo de terapias sólo producen sufrimientos innecesarios, depresiones, tendencias suicidas, además de crear personas asociales y profundamente introvertidas. Además revisten a los pacientes de un odio hacia sí mismos y hacia su condición sexual, convirtiendo a estos "homosexuales reprimidos" en unos homófobos activos y hostiles", afirma Paco Ramírez, secretario de organización de COLEGAS.
"El principal problema está en el entorno familiar y social de estas personas, y la única terapia y "cura" sería la destinada a ese entorno, con mucha orientación y consejo. Ciertas confesiones religiosas se empeñan en seguir negando la realidad mundanal y la naturaleza humana, además de no seguir el mensaje de comprensión y aceptación que predica el Evangelio", señala Ramírez.
"Desde COLEGAS exigiremos al Ministerio de Sanidad que investigue a las clínicas y profesionales que ofrecen estas terapias, y que establezcan un control de calidad y ética sobre los tratamientos actuales hacia los homosexuales y transexuales. El Ministerio de Sanidad o las Consejerías de las Comunidades Autónomas que tengan esa capacidad deberían sancionar a clínicas y profesionales, incluso si hay reiteración o grave daño retirar las licencias profesionales oportunas por mala praxis. La Fiscalía del Estado también debería actuar ante estos flagrantes delitos de salud pública y mala praxis profesional. Pero este tema debería implicar a los Colegios Profesionales de Medicina, Psiquiatría y Psicología, que deben sancionar gravemente estas prácticas que dañan seriamente la salud y el prestigio profesional", explica Paco Ramírez.
"Desde COLEGAS también animamos a todas aquellas personas que han sufrido estas terapias o estén en proceso de realizarlas, que lo denuncien porque es necesario atajar estas conductas delictivas además de impedir que otras personas inocentes pasen por el mismo sufriente proceso. Porque tras esta máscara de compasión y compresión que aducen quienes las realizan o las fomentan, se esconde sin duda el fantasma de la homofobia social de siempre", finaliza Ramírez.
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