Una alianza entre Irán, Rusia y Egipto ha amenazado con hacer fracasar una declaración de la ONU que insta a poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas al oponerse al lenguaje sobre los derechos LGBT y reproductivos.

Reuters informa de que los delegados de la Comisión de las Naciones Unidas sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer se apresuran a llegar a un acuerdo sobre un documento final para el viernes.

Sin embargo, se dice que Rusia, el Vaticano, Irán y otros países islámicos conservadores han puesto objeciones a las referencias a la anticoncepción de emergencia, el aborto, el tratamiento de las enfermedades de transmisión sexual y los derechos LGBT.

“Hay una especie de alianza impía … unidos para oponerse a un texto sobre la salud sexual, los derechos reproductivos y los derechos LGBT”, dijo un diplomático de alto rango no identificado de la ONU. “Es difícil, pero se están haciendo progresos”.

Y agregó: “La gente reconoce que si hay ufallamos de nuevo este año en obtener un documento final, entonces todo el futuro de la comisión de estatus de la mujer está en riesgo.”

Fuentes de la ONU creen que es poco probable que la inclusión LGBT figure en el documento final.

Egipto ha propuesto una enmienda que permitiría a los países evitar la aplicación de las recomendaciones si chocaba con las leyes nacionales, los valores religiosos o culturales.

Algunos diplomáticos y activistas de derechos humanos creen que la enmienda de Egipto socava toda la declaración, al permitir a los Estados ignorar las llamadas para poner fin a las prácticas culturales y religiosas, como la mutilación genital femenina.

Occidentales defensores de los derechos humanos dicen que la idea de la tradición cultural se utiliza a menudo para justificar el abuso de las mujeres y la persecución homofóbica.

Mientras tanto, la oposición de Rusia al lenguaje de los derechos sexuales, reproductivos y homosexuales parece estar impulsada por lo que los críticos han descrito como un intento del presidente Vladimir Putin para reforzar el apoyo de la sociedad de su país, en gran parte conservadora.

Jeffrey Sachs, director del Earth Institute en la Universidad de Columbia y asesor especial del Secretario General de la ONU Ban Ki-moon, también citó recientemente las bajas tasas de natalidad en Rusia e Irán como una posible razón de su postura sobre los derechos reproductivos.

Fuente: Pink News